Las comunidades de Centroamérica, que ya enfrentaban la crisis socioeconómica y sanitaria provocada por la COVID-19, fueron devastadas por los huracanes Eta y Iota en noviembre de 2020. El gobierno de Estados Unidos estima que estos dos huracanes de categoría 4, que azotaron la región en sucesión, afectaron a 9.1 millones de personas tan solo en Nicaragua, Honduras, Guatemala y Colombia. Los derrumbes y las inundaciones provocaron más de 200 muertes. Los agricultores sufrieron pérdidas de granos básicos, café, caña de azúcar, frutas, verduras y ganado que han amenazado la seguridad alimentaria de la región, así como los medios de subsistencia de millones de personas. Ambos huracanes también destruyeron viviendas, caminos, puentes e infraestructura de comunicaciones, con daños económicos estimados en USD 9 mil millones. Aproximadamente una tercera parte de los donatarios de la IAF informaron haber sufrido daños por los huracanes.

En respuesta, la Fundación Interamericana (IAF) ha lanzado la Alianza para la Recuperación y la Resiliencia ante Desastres  con el objetivo de apoyar los esfuerzos de recuperación a mediano plazo y resiliencia a largo plazo en las comunidades más afectadas de Centroamérica (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá) y el sur de México. En nuestra experiencia, las organizaciones de base están en la mejor posición para ayudar a sus comunidades a reconstruir y reiniciar las economías locales después de un desastre. En las regiones remotas, pueden ser las únicas organizaciones con la proximidad geográfica, experiencia y confianza de la comunidad para abordar sus necesidades inmediatas y a largo plazo.

Objetivos de la alianza

Esta sociedad de diversas partes interesadas reunirá recursos y proveerá capital semilla a las organizaciones de la sociedad civil, organizaciones de base y empresas sociales, como cooperativas, para que lleven a cabo sus propias iniciativas de recuperación y resiliencia, a mediano y largo plazo, en las comunidades afectadas de Centroamérica y el sur de México. También promoverá el aprendizaje entre sectores y entre iguales en estas organizaciones, y se coordinará con otros donadores para evitar la duplicación de esfuerzos.

Actividades de la alianza

Las formas en que las organizaciones que reciban apoyos de la sociedad decidan promover la recuperación y la resiliencia serán tan variadas como las organizaciones mismas. Con base en nuestras décadas de experiencia en el apoyo a esfuerzos dirigidos por la comunidad en contextos posteriores a desastres, prevemos que sus actividades incluirán las siguientes:

  • Empoderar a los miembros de la comunidad como líderes y participantes activos en la preparación contra desastres. 
  • Mejorar la capacidad de las organizaciones locales para prever y responder a los desastres naturales, mediante la evaluación rápida de los daños a la infraestructura y los cultivos.
  • Brindar apoyo psicosocial para sobrellevar los traumas relacionados con los huracanes.  
  • Crear oportunidades para que las empresas comunitarias y los grupos de base mejoren la seguridad alimentaria e impulsen las economías locales.