Hacer trabajo de campo sobre el desarrollo de base en Brasil puede ser desalentador en estos momentos. El país está atravesando una profunda crisis económica y política que está erosionando décadas de avance en el ejercicio de la legislación y prácticas relacionadas con los derechos humanos, conservación y sostenibilidad. Mientras mis preocupaciones acerca de estos problemas continúan aumentando, mi investigación de la conservación de bosques con base en las comunidades del sur de Brasil, que cuenta con el apoyo de la Fundación Interamericana (Inter-American Foundation, IAF), me ha dado ideas inesperadas que, de otra forma, nunca habría tenido.

Las conversaciones e interacciones que me brindan estas ideas no siempre están directamente relacionadas con lo que investigo, pero me ayudan a entender mejor las dinámicas sociales en mi campo. Por ejemplo, el papel del género y las cuestiones asociadas con este no son para nada el enfoque de mi investigación; sin embargo, problemas relacionados con este saltan a la vista dondequiera que voy en el campo. Están en las noticias que leo todos los días y en las conversaciones que tengo en el campo, en la universidad, en las redes sociales, incluso cuando salgo a un restaurante.  

Al ver y escuchar no puedo evitar ver el mundo con mayor concienciación acerca de cómo las cuestiones de género afectan a la sociedad.  Intento entender qué tipo de “feminismo” tiene sentido para mí y qué tipo de “feminismo” tiene sentido para otras personas y a la sociedad en general. Reconozco que los planes que considero importantes podrían no tener sentido para otras mujeres. Creo firmemente que las mujeres tenemos que cuidarnos unas a otras y hacer eso a veces involucra hablar sin reservas. Sin embargo, descifrar cuándo y cómo ayudar a otras mujeres no es tan simple. No hay recetas para saber cómo responder a cada una de las situaciones. En casos extremos la acción apropiada podría ser alentar a una mujer a que llame a la policía y acuse al agresor. En otras situaciones, la acción más apropiada podría ser alentar a las mujeres a participar en las reuniones de una asociación de agricultores locales, y a que expresen lo que piensan acerca de lo que consideran que es prioritario para su comunidad.

A veces, estos tipos de situaciones surgen cuando estoy haciendo trabajo de campo. El otro día, mi asistente de campo y yo llegamos a una comunidad y nos dirigimos directamente a la casa de un agricultor con quien necesitaba hablar. Él no estaba, así que su esposa nos recibió. Me sentía decepcionada porque de verdad necesitaba hablar con él antes de que pudiera continuar con mi programación del día. No me habría podido imaginar que hablar con esta mujer durante toda la mañana iba a ser mucho más provechoso que apegarme a mis planes.