La pandemia de COVID-19 ha tenido efectos en la salud, económicos y sociales que han sido devastadores para Latinoamérica y el Caribe. Tambien ha incrementado las desigualdades preexistentes que sufrían los grupos vulnerables, como las personas con discapacidades y los jóvenes. Nuestros socios donatarios han descubierto que aumentar el acceso a tecnología ayuda a resolver esos problemas, vinculando a las personas a empleos, educación y apoyo social.

Mantener a los estudiantes hondureños conectados a su aprendizaje

El cambio repentino a la educación a distancia a principios de 2020 generó nuevos desafíos para todos los estudiantes, pero especialmente para aquellos cuyas familias no contaban con acceso confiable a internet en casa. Para evitar atrasarse en la escuela, muchos jóvenes hondureños han buscado espacios públicos, como cafés, para tener conexión a Wi-Fi. Esas opciones, cuando son accesibles, son muy inseguras en medio de una pandemia.

Desde antes de la pandemia, nuestro socio donatario Organization for Youth Empowerment (OYE) se ha dedicado a posibilitar que los jóvenes prometedores de familias de bajos ingresos continúen sus estudios por medio de becas. Cuando comenzó la restricción por las cuarentenas, OYE diseñó un plan para asegurarse de que sus estudiantes pudieran estar seguros, y al mismo tiempo conectarse a sus clases virtuales y grupos de apoyo.

OYE inició el programa Vamos a lo Virtual para cubrir planes de datos móviles para sus estudiantes. De acuerdo con un organizador, el programa «ha ayudado a los jóvenes a mantenerse vinculados, activos, esperanzados y, sobre todo, en casa en estos tiempos tan difíciles».

«No tenía una red Wi-Fi confiable en mi casa, así que tenía que usar datos móviles», dijo un alumno de OYE. «Gracias a estos minutos de OYE puedo continuar con mis clases, hablar con mis amigos y entregar mis exámenes. De verdad no creo que hubiera podido seguir estudiando virtualmente sin este apoyo».

Muchas familias de bajos recursos han visto desaparecer sus oportunidades de generación de ingresos y aumentar su estrés financiero desde el inicio de la pandemia. Los fondos de becas de OYE se han vuelto más esenciales que nunca, para garantizar que los estudiantes jóvenes y prometedores sigan teniendo la oportunidad de sobresalir en el ámbito académico y poder construir futuros más prósperos para ellos y sus familias.

Aumentar la accesibilidad para las mujeres brasileñas

Un grupo de mujeres que participan en el proyecto Mulheres de Visao trabajan en una emisora de radio.

En los estados más pobres como Piauí, Brasil, las herramientas de comunicación para las personas con discapacidades ya eran escasas desde antes de que azotara la pandemia de COVID-19. En 2019, el setenta por ciento de las compañías públicas y privadas de la región no ofrecían sitios de internet ni transmisiones de contenido adaptadas a las personas ciegas o con problemas visuales, lo que dificultaba a esta comunidad el acceso a servicios vitales.

Para combatir esos obstáculos, nuestro socio donatario, el Instituto Comradio do Brasil (COMRADIO) lanzó el programa galardonado Mulheres de Visão (Mujeres de visión) el año pasado. La iniciativa ofrece capacitación vocacional a mujeres ciegas y con problemas de la vista de Piauí, donde las preparan para generar un ingreso estable al ayudar a las compañías a mejorar la accesibilidad de sus productos.

Con la COVID-19 también llego la amenaza de separar a esas mujeres de sus redes de apoyo, la capacitación y las herramientas que usaban para vivir de forma independiente. En respuesta, Mulheres de Visão se volvió completamente virtual a principios de 2020.

«Parecía imposible responder de una manera que protegiera la salud de todos y permitiera continuar el programa Mulheres de Visão, ya que nuestras mujeres participantes son ciegas», dijo Iraildon Mota, director general de COMRADIO. Algunas de las participantes en el programa nunca habían utilizado internet. Otras no tenían computadora ni teléfono.

Pero, junto con los organizadores de COMRADIO, las participantes se ayudaron unas a otras a adaptarse a la nueva tecnología y aumentar su resiliencia. «La solidaridad entre ellas marcó una diferencia enorme», dijo Mota. «Para mí ha sido muy difícil adaptarme a esta nueva realidad que estamos viviendo, pero con el tiempo lo he hecho», admite Francisca, una participante de Mulheres de Visão. Se siente agradecida de poder contar con COMRADIO durante la pandemia.

Nos enorgullece apoyar a OYE, a COMRADIO y a todos nuestros donatarios que colaboran con poblaciones vulnerables para resolver desafíos nuevos y persistentes del desarrollo. Hasta la fecha, hemos invertido USD 21.6 millones en 151 organizaciones de 21 países que están abordando los desafíos que presenta la COVID-19. Aunque las cuarentenas nos han separado físicamente por un tiempo, el acceso igualitario a la tecnología puede ayudar a todos a seguir vinculados y en camino para alcanzar sus metas.