Las intensas sequías han debilitado las esperanzas de los agricultores que viven en el “corredor seco” de Centroamérica. Y cuando la lluvia cae, en lugar de empapar el suelo y nutrir las plantas, a menudo causa inundaciones repentinas que dañan aún más a los cultivos. Una de cada tres personas en esta región se gana la vida con la agricultura, pero eso se está volviendo cada vez más difícil. Con siete años consecutivos de malas cosechas, que agotaron sus reservas y por lo cual sus familias pasan hambre, muchos agricultores no han tenido más remedio que emigrar para buscar empleo en ciudades cercanas u otros países. Pero en el centro de esta región desesperada, la Asociación de Consejeros para una Agricultura Sostenible, Ecológica y Humana (COSECHA), donataria de la IAF, ha hecho de la agricultura un medio de vida viable, lo cual atrae a nuevas familias y a jóvenes que vuelven a la zona y reinvierten en agricultura sostenible a menor escala

COSECHA es una asociación de agricultores que ha mejorado la calidad del suelo y ha aumentado el acceso al agua vital en el departamento de Francisco Morazán, Honduras, una de las zonas más secas de Centroamérica. La IAF financia la investigación de organizaciones como COSECHA, dirigida por agricultores para poner a prueba y evaluar técnicas para la conservación del suelo, cultivos de cobertura y maximizar recursos preciados como lo es el agua. Las técnicas innovadoras de COSECHA para la agricultura, como el reciclaje de «aguas grises» que es el agua que los hogares utilizan para lavar platos o ropa, aumentan significativamente el acceso de los agricultores al agua. Mediante la adaptación de una técnica del África subsahariana  para el almacenamiento de agua, conocida como «presas de arena», los agricultores han triplicado su acceso  a la misma, obteniendo entre 3 y 5 meses adicionales de  abastecimiento cada año. Los agricultores ahora son más resistentes frente a las duras sequías.

A Honduran woman farmer stands in a field holding harvested corn.

COSECHA también ha capacitado a residentes de la comunidad para promover la agricultura sostenible. Usando técnicas sostenibles, en las que las familias anteriormente obtenían una cosecha o de maíz o de frijoles, ahora mezclan ambos, y obtienen dos cosechas. Esto reduce la cantidad de alimentos que necesitan comprar y al menos un tercio de las familias han vendido su excedente para obtener ingresos adicionales. Los residentes de la comunidad también difundieron