Talamanca es una región multicultural e intercultural ubicada en el caribe costarricense, allí indígenas bribri, cabécar, teribe y ngöbe conviven con afrodescendientes, mestizos y residentes extranjeros en un medio de extensos bosques tropicales, anchos ríos y el Mar Caribe. Un conjunto natural y cultural que atrae miles de turistas anualmente. Los afrodescendientes se han ubicado tradicionalmente en las costas y los indígenas en las montañas, manteniendo una relación intercultural-donde el cacao ha sido parte fundamental.

Un poco de historia

Los afrodescendientes de origen jamaiquino y de las Antillas Menores. Muchos llegaron de forma masiva a las costas de Baja Talamanca en Costa Rica con la construcción del ferrocarril al Atlántico por Henry Meiggs, y con la instalación de las primeras plantaciones bananeras de la United Fruit Company en las últimas tres décadas del siglo XIX. Ellos fundaron en la costa pueblos como Penshurt, Bordon, Bluff (ahora Cahuita), Home Creeck, Puerto Viejo, Cocles, Punta Uva, Manzanillo y Gandoca. Debido a las enfermedades fungosas (Sigatoka y el Mal de Panamá), que afectaron a las plantaciones de banano, se dieron a la tarea de sembrar cacao en las fincas abandonadas por la compañía bananera y que estaban en los alrededores de la línea ferroviaria entre el Puerto de Limón y Puerto Viejo. Entre 1935 y 1979, el cacao fue el motor de la economía de Talamanca, y de cierta forma, ha sido un eje histórico en la cultura afrodescendiente talamanqueña.

Crearon un rico sistema agroecológico llamado cacaotal. Este sistema de policultivo tiene la virtud que se alimenta a sí mismo (no depende de fertilizantes o químicos), es especial para climas tropicales como Costa Rica, y crece bien bajo sombra. Otras plantas o arboles pueden ser plantados junto con el cacao, ayudando a la diversidad de cultivos y provee hábitat para una gran biodiversidad de flora y fauna tropical.

En esta continuidad de cacaotales, integrados con los bosques y mar, se creó una territorialidad afrodescendiente: un espacio para la reproducción cultural de este pueblo. El cacaotal no solo es el sostén económico de la familia sino su escuela cultural para la endoculturación y la continuidad de su especificidad afro.

Sin embargo, algo similar con la historia de las plantaciones de banana afectó en 1979. La enfermedad fungosa de la monilia (Moniliophthora.roreri) arrasó con las plantaciones cacaoteras en menos de cinco años, afectando también el modo de vida y la forma cultural específica de los afrodescendientes en este territorio. La respuesta inmediata fue sobrevivir. Algunos abandonaron sus tierras y emigraron a las ciudades en búsqueda de trabajo, otros las vendieron a un nuevo sector de población, a los pequeños empresarios turísticos nacionales y extranjeros. Unas pocas familias lograron resistir y conservar sus fincas. El territorio y la cultura afro de la costa quedaron fragmentados.

El resurgimiento del cacao

Actualmente, los afrocaribeños que lograron mantener sus propiedades se han interesado en la rehabilitación de los cacaotales. En este contexto, la Asociación de Organizaciones del Corredor Biológico Talamanca Caribe (ACBTC), presentó en el 2014 un proyecto a la Fundación Interamericana denominado: Población Afrodescendiente desarrollando sistemas agroecológicos en Talamanca, como instrumento para mejorar su calidad de vida y contribuir a la conservación del ambiente. Las familias que conforman el Proyecto, en forma sucinta y con cariño lo llaman: “el Proyecto Cacao Afro”.

La ACBTC es una organización conformada por más de 12 organizaciones de indígenas, afrodescendientes, pequeños productores, así como organizaciones turísticas y comerciales. La agrupación tiene como fin conservar los bosques tropicales que forman el gran corredor biológico entre el Parque Internacional la Amistad Talamanca y las otras áreas y parques silvestres. El Proyecto apoya a 25 familias que se han dado a la tarea de rehabilitar sus fincas cacaoteras -la mayoría con más de 30 años de abandono-, utilizando el sistema de policultivo tradicional de la cultura afro con nuevas variedades y técnicas.

Uno de los productores miembros es el educador pensionado Edgar Campbell, quien es parte de este proyecto que avanza por el camino de concluir con al menos 50 hectáreas plantadas y que producirán aproximadamente 20 toneladas de cacao por año. Por el entusiasmo que hay entre los agricultores afrodescendientes, no ha sido difícil la incorporación de nuevas variedades y metodología, para que no se repita el problema del pasado en las plantaciones.   Así mismo, él Sr. Edgar Campbell, menciona “es que el cacao está en el ADN mitocondrial de nuestra gente, de nosotros -los afro- y por eso, aunque el esfuerzo ha sido grande, todo ha sido relativamente fácil”.

Avance del comercio

Los miembros de ACBTC están vendiendo el cacao a precio justo para la producción de chocolates orgánicos y estan comenzando a comercializar otros productos que salen de este complejo sistema de policultivo. Entre los que se pueden mencionar banano, plátano, yuca, ñame, jengibre, madera, cítricos y plantas medicinales. Algunas familias están planeando usar este agro sistema para promover visitas guiadas como parte de turismo rural comunitario.

El énfasis en la producción de cacao en el área es algo alentador culturalmente. Las familias recuerdan lo que aprendieron sobre el cacaotal de sus abuelos, y el