En la comunidad de la costa norte hondureña de El Pino, en el departamento de Atlántida, los jóvenes tienen pocas oportunidades de empleo más allá de la mano de obra ocasional de bajos salarios. También enfrentan la violencia invasora de la cercana ciudad de La Ceiba: un punto de acceso para el tráfico de drogas, la violencia de pandillas y un punto de partida para la migración fuera del país. Como resultado, los sentimientos de inseguridad sobre el futuro de los jóvenes pueden dificultar los sentimientos de conexión u orgullo de los mismos en sus comunidades. Esta desconexión también puede manifestarse como una falta de preocupación por el medio ambiente.

Sin embargo, en El Pino, tanto la expresión creativa como la conservación del medio ambiente y el turismo están ayudando a los jóvenes a generar ingresos, desarrollar habilidades de vida valiosas y considerar la posibilidad de permanecer en su comunidad como una opción viable a largo plazo. Durante casi 15 años, la Empresa de Servicios Múltiples Artesanos y Guías (ESMAG), dirigida por personas jóvenes, ha trabajado para mejorar las condiciones económicas en El Pino y las comunidades vecinas al aprovechar su ubicación en las zonas de amortiguación de dos parques nacionales de renombre: el Parque Nacional Pico Bonito y el Refugio de Vida Silvestre Cuero y Salado.

El éxito de este modelo creativo se basa en dos factores principales: la sostenibilidad económica y social. En primer lugar, como negocio, la ESMAG ofrece servicios de guías turísticos de naturaleza y observación de aves y vende arte y artesanía. Los miembros de la ESMAG ganan dinero a través de las comisiones de murales, la provisión de servicios de guía turístico y las ventas de artesanías y pinturas hechas a mano. Las ventas han crecido a lo largo de los años, en algunos casos hasta en un 100 por ciento, gracias al creciente reconocimiento y la calidad del arte. En segundo lugar, la ESMAG sirve como una organización de desarrollo de la comunidad. La ESMAG ofrece cursos de liderazgo para jóvenes y programas de arte para niños. También coordina esfuerzos de reforestación comunitaria.

Jóvenes pintando un mural en su comunidad.

La ESMAG tiene varios mentores adultos, pero la mayoría de sus actividades de liderazgo y arte están bajo la dirección de adultos jóvenes de entre 18 y 25 años. Hasta ahora en 2018, los miembros de la ESMAG han pintado murales en 11 escuelas de cinco comunidades con la participación de aproximadamente 1.500 estudiantes. Los líderes de la organización creen que los proyectos artísticos de colaboración, colocados en lugares altamente visibles como escuelas y campos deportivos con representaciones específicas de la b