En la celebración del Mes de Historia de las Mujeres, compartimos las historias de seis mujeres que nos narran la forma en que las pequeñas inversiones de la IAF han cambiado sus vidas.

Estas mujeres pertenecen a tres organizaciones del departamento Sureste de Haití que han recibido fondos de la Fundación Interamericana. Cada organización tiene su propia misión y estrategia para promover el desarrollo, pero todas utilizan fondos de solidaridad mutua para ofrecer acceso a créditos a las mujeres. Un fondo de solidaridad mutua es una asociación de crédito y ahorro en la que los miembros de una comunidad unen sus ahorros para proveer capital en apoyo a las actividades de sus miembros. El setenta y un por ciento de los proyectos apoyados por la IAF en Haití utilizan estas asociaciones para acrecentar las oportunidades económicas de las emprendedoras femeninas.

  • Organisation des Paysans de Labiche (OPLA) promueve la agricultura sostenible y la producción ganadera.
  • Fondasyon Limyè Lavi (FLL) ayuda a las mujeres a invertir en la crianza de ganado que les ayuda a generar ingresos. En varios casos esto ha sido suficiente para permitirles romper la costumbre de entregar a sus hijos para que sirvan a otras familias en una forma de esclavitud doméstica, algo que muchas familias pobres de Haití creen que es la única opción.
  • Fanm Deside aborda la violencia de género al ofrecer a las mujeres vulnerables acceso a ingresos y les ayuda a conseguir alojamiento, comida y educación para sus niños.

Estas historias comienzan con organizaciones de base que inyectan algunos bienes materiales esenciales a las vidas de las mujeres, como un pozo comunitario, cabras para iniciar un rebaño, o un micropréstamo. Una trama común en la historia de las mujeres es que con frecuencia hay ganancias intangibles acompañando a los beneficios tangibles: las mujeres se convierten en líderes económicos, se enorgullecen de sus comunidades, las familias sienten esperanza por el futuro conforme avanza el mejoramiento de sus medios de vida…